domingo, 27 de noviembre de 2016

Me mirabas de reojo obligándome a hablar preguntando constantemente mi opinión. Tienes definitivamente el nombre más extraño que en ese entonces yo conocía.
Me amaste durante meses y ahora me hierve un deseo de... ¿quererte?
¿Qué es este deseo guardado en lo más recóndito?
Son celos. He llegado a aquella conclusión, hace apenas unas semanas me amabas y hoy estás con alguien más!
No lo entiendo y no lo comprendo.
Conozco que te he dado motivos para alejarte de mí, yo misma he puesto muchos puntos finales pero entonces ¿Por qué me siento así?

Me gusta cuando tocas la guitarra y puedo verte sonreír. Me encanta que la música te apasione.
A pesar que te pareció infantil la idea de que yo ciertamente vea doramas, hace mucho no me gustaba alguien como tú. Escuchas bandas!
Por Dios escuchas bandas!
Me pareció hermosa la canción que me tocaste y entonces escuché bandas todo el día.

Celos, no se si realmente son celos, al escribir esto estoy más relajada.
Recuerdo aquella vez caminando los dos en la playa. Aquel beso en la intimidad de las sombras que nos dimos justamente en aquel bus a media noche.
Tenías los besos más suaves que hubiesen tocado mis labios.
A veces te encantaba ponerme furiosa, cómo aquella vez que te pusiste a cantar! A cantar en plena estación de metro bus

Me decías princesita y yo a ti principito! Fuiste un bello recuerdo entre muchos que ahora colecciono!

Ciertamente si hoy te viera, no se aún como reaccionaría, siempre pensé que podía morirme sino te veía o al revés si te llegaba a ver.

Recuerdo haber odiado a aquella chica, pero más haberte odiado a ti.
Aún así me seguí aferrando a algo que no podia ser. Ahora no tengo más celos de ella, no soy feliz pero voy buscando mi camino, eso si pisando fuerte para que el suelo tiemble y sepas que por fin ya no te necesito. Me llevo dulces y amargos recuerdos pero grandes lecciones de vida, acerca de los hombres y de mí misma, por fin comprendo que no puedo esperar más a que te decidas a madurar en tu juego infantil!

Por fin comprendo que te amé y te amé insensatamente, cada vez de manera diferente y que puedo dejarte ir como las olas del mar. Ahora es a mí a quién le cuesta dejarse llevar y por fin tengo el dominio de solo estancarme en la arena a ver el atardecer caer sobre im piel sin sentir mas el anhelo de ti.
Porque no eres lo que quiero aunque si mucho de lo que hubiese querido para mí!

No hay comentarios:

Publicar un comentario