Querido amor mío:
Debes saber que ye he pasado
suficiente dolor con una situación similar, debo decirte que no me he enamorado
de tus ojos o tus sonrisa mucho menos de tu porte.
He visto luz en tu alma y amor en
tus palabras. Sé lo mucho que deseas lanzarte a este amor sin paracaídas, lo sé
porque hoy te escuche decir Te amo sin algún reparo. Considero esa pequeña
frase muy pura viniendo de tu alma, muy inocente puesto que no se si alguna vez
has vivido un enamoramiento en su total plenitud. Sin embargo estoy muy bien
contigo, eres muy paciente conmigo y agradezco infinitamente ese detalle. Eres
un genio bromista, lo cual no me agrada mucho y omitiré los detalles porque
otra vez estoy racionalizando. Perdóname de antemano si alguna vez cometo la
estupidez de compararte. Lo que tenemos es único, me agrada no pertenecerte del
todo ni que me pertenezcas, estoy muy cómoda con esta libertad que me permite
conocerte. Me gustaría no decirte lo mucho, demasiado que te estoy queriendo,
porque las palabras se las lleva el viento, aunque contradictoriamente es lo
único que tenemos. Amo nuestras eternas conversaciones y más cuando de algún
punto nace esa espiritualidad con el amor con el que me explicas las cosas, por
favor no dejes de hacerlo. Sin ti estaría perdida. No me gusta darte besos cibernéticos
y la verdad nace en mi algo cuando te envío fotos solo sonriendo, tampoco
quiero utilizar esa facilidad cibernética para quererte más, te pido que no
utilicemos ese recurso pues la comida sabe mejor probándola que describiendo su
sabor. Quizá hasta este punto he sido muy repetitiva con lo que espero. Porque
a diferencia de un amor loco, quizá yo si espero mucho de esto. Quizá porque he
sido lo suficientemente herida y quizá también por el miedo que tengo. Perdóname
de antemano por querer controlarlo todo, por racionalizarlo. Quiero lanzarme a
la locura y también quiero salir corriendo créeme. Pero donde vives no es como
estar a la vuelta de la esquina, sé muy bien lo que quiero y quiero ir lo más
despacio que se pueda, aunque se cuánto aceleran las palabras las emociones,
debiste comprobarlo leyendo alguno de mis escritos.
No eres la primera ni la única
persona que me dice que debo quererme más. Una verdad, soy mentirosa, por eso
con esa frase me desarmas, anda con cuidado conmigo soy una caja de sorpresas.
Querer a nuestra manera no va a funcionar por eso te pido que te apegues a lo
que hasta el día de hoy hemos tratado de practicar. Te quiero demasiado y quizá
por eso te hago mil advertencias. Es mi manera de lavarme las manos pero también
es mi manera de quererte. Tienes mucho para dar y si ves que te estanco o te
aparto de tus metas no dudes en decírmelo, lo solucionaré o al menos trataré de
hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario