Profundo irís dónde se aviva mi fuego, se acunan mis esperanzas y duerme plácida mi libertad... libre
No niego que tus negras noches iluminan mi permanente pensamiento, que cuando me miras ya no puedo negar la desbocada cadena de eventos que reduce a un exhalo el extasis fatal.
Que el sexo que hay en tus profundo irís dónde se aviva mi fuego se acunan mis esperanzas y duerme plácida mi libertad... libre es miel y veneno, dulce y letal y que de mirada inocente tu sonrisa miente, lo que tus ojos feroces no pueden ocultar... Que placer mortal se esconde y hiere pues egoísta prefieres tus ojos de mi mirada tapar. Cálidas pestañas cubren como queriendo despistar a la caverna profunda llena de luz y obscuridad. Niño de los ojos negros si no me los has de entregar aparta de mi la tentación, guarda tu sonrisa que espero tal final, que no sean ni tuyos siquiera porque en mis ojos tus ojos siempre he de llevar.
sábado, 16 de mayo de 2015
Tu mirada
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