-Srta Esmeralda he revisado las cámaras susurra Lucas. El señorito Jorge ha estado aquí.¿Cierto?.
-Verdaderamente espero que hayas cambiado las cintas por un momento.
Lucas asiente su cabeza en señal de afirmación y sus ojos azules bailan con ternura.
El agente de Policía se pasea en el vestíbulo mientras interroga a Esmeralda
-¿Observó una sombra en movimiento?
- Yo estaba recostada en mi habitación cuando observe una sombra en la ventana, como comprenderá agente me encuentro sola pasando unas breves vacaciones y he bebido un poco ahora que lo reconsidero, quizá la luz del faro... me jugó una mala pasada... y como comprenderá temo por mi vida desde el incidente ocurrido con mis padres.
- Lamentable pérdida señorita, las investigaciones avanzan con dificultad debo decir.
- No ha venido sinceramente a esto, puede revisar las cintas y recoger todas las muestras que desee mañana en la mañana por esta noche me he tranquilizado y necesito descansar.
- Me gustaría colocar una guardia esta noche Srta de la Court.
- Considero pertinente su pedido. Lucas por favor ayúdales con eso.
Lucas sale de las sombras un momento
- Por supuesto. Salta Lucas con su boca seca por haber sacado de su letargo.
- Buenas noches agentes. Lucas.
Ambos se despiden al unísono.
En la habitación el reloj dicta las 4 de la madrugada, se despoja de la bata blanca, al entrar al baño. La ropa interior azul marino marca sus caderas y ciñe su busto de manera que su cintura esta totalmente armonizada.
Se lleva la mano por el cabello, recordando como Jorge la había agarrado. Su otra mano se desliza por la cintura y recuerda a Fernando, su estado de ánimo se pone a la defensiva.
-Ese malnacido... piensa para sí misma.
Esmeralda se baña rapidamente, seca su cabello distraída por los pensamientos, abre una nueva botella de vino y se sienta a beber en el sillón. Afuera se escucha al guardia que ha dejado el agente haciendo la segunda ronda. El cielo se ve iluminado por el faro y la Luna se refleja en el mar. A lo lejos las voces se escuchan, casi como fantasmas.
-Esmeralda hija ahora que te has graduado, la cadena de hoteles te pertenece, totalmente y unicamente a ti. Tu madre y yo nos dedicaremos a viajar por el mundo de ahora en adelante. Catalina amor ven aquí despídete de Esmeralda. Señala Don Juan Carlos.
- Hasta luego hermana, un día cuando crezca deberás enseñarme todo lo que aún no se, mientras tanto disfrútalo.
- Daniela te esperamos en el carro.
- Si mamá te esperamos no demores.
- ¿Señora Daniela no ha olvidado nada?
- Por supuesto que no Lucas, puedes retirarte
- Mamá es mejor que vayas ya, papá empezará a gritarte.
- Vamos Esmeralda, dame un abrazo no te veré en por lo menos 9 meses. Al finalizar el ciclo escolar de Catalina estaremos de regreso. Prométeme que estarás bien.
- Lo estaré mamá. Te amo mucho.
- Esta bien me voy tranquila cualquier duda sobre el manejo financiero administrativo no dudes en llamar. Tu padre y yo te amamos no lo olvides. Oh Hija. como has crecido.
Madre e hija se abrazan y sollozan, al tiempo que una bocina empieza a sonar.
- Ya vete.
- Esta bien. Se seca las lágrimas Doña Daniela de la Court y sale.
Esmeralda esta sentada en el vestíbulo y un dolor aprieta su corazón. El teléfono suena. Ella contesta el telefóno, pero no escucha si no más que balbuceos y explosión tras explosión. Sus manos tapan su cara horrorizada sin poder comprender lo que le dicen al otro lado de la línea telefónica.
Lucas le sirve un vaso de agua. Esmeralda no reacciona, Jorge aparece atras de ella y la abraza la aprisiona, mientras ella trata de safarse, no soporta ese abrazo pero no tiene fuerzas para alejarlo.
- Mis padres muertos!!! Mi hermana muerta!!! grita con desesperación. Sueltame, grita ella y llora desconsolada.
- Esmeralda. Esmeralda. Grita una voz a lo lejos.
Ella despierta bañada en sudor y lágrimas y unas manos la sostienen. Sus ojos alzan la mirada y una profunda mirada ámbar la acribilla con preguntas. Cierra los ojos y se vuelve a desvanecer.
- En el reloj ya son las seis de la mañana ha sido una noche muy larga, a su lado se encuentra un caballero, un misterioso y extraño hombre, lo ha observado durante años pero es la primera vez que lo halla recostado sobre su cama con un extraño atuendo femenino.
-Que rayos paso anoche se pregunta ella con un dolor de cabeza insoportable!. Él inconscientemente la abraza y ella no trata de safarse por unos minutos prefiere soñar que es una realidad.
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