Parece ser que soy de las personas que adora tropezar dos veces con la misma piedra, en ocasiones encariñarse con la piedra, o por descuido o por dejarlo al azar, esperar a que la obra divina evite que yo tropiece.
Si debo hablar de mis defectos que es lo más enriquecedor y tortuoso que puedo hacer hoy, debo añadir a la poca afección que me tengo en circunstancias en las cuales todos podrían tener la razón menos yo.Tal vez por evitar los errores y hacer el ridículo, lo cierto es que no soy de aquellas personas que aprenden a la primera, no suelo ser muy observadora, por lo cual me quedo callada si no he entendido, ese miedo a la crítica debe ser superado, aun no se como.
Bien tal vez el ver un psicólogo me ayude. Pero como no tengo dinero para un loquero ja ja ja... Está mi psicoanálisis el cual no suelo hacer porque llego a las mismas conclusiones de siempre y cada que lo hago en vez de hallar algo bueno solo encuentro defectos que debería cambiar para no sentirme abrumadoramente tonta.
Si bien no puedo agradar a todos, desearía evitar el llamar la atención cuando me siento sola y triste, porque eso me ha convertido en alguien a quien acuden las personas (a quién consideraba amigos) solo porque "obviamente me pasa algo".
Ya no existe un hola como estás? si no un qué paso?. Frustrante.
No se puede cambiar de la noche a la mañana el hecho de ser condescendientes con las personas hace que estas me manipulen con facilidad, no soy astuta, pero si mansa. Estas declaraciones escritas me duelen, pero no se puede hacer mucho esperar a que la vida me siga poniendo a prueba que los golpes continúen a ver si aprendo a caer de pie, porque ningún libro me enseñara quién realmente soy, menos como ser mejor persona ni como evitar esta soledad con la que generalmente todos conviven y que en mis momentos cuando necesito estar más lucida me engaña y me deja por los suelos con ganas de no despertar o gritando de furia!
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