miércoles, 9 de agosto de 2017

...

Un cigarro, tacos punta de aguja, larga cabellera hasta la cintura y el gélido frío de un duro invierno en la mirada.

El tipo la reconoció en un instante y agradeció que luciera ese vestido rojo tan ajustado, pero ella no hacía más que sentir soledad. Atrapada entre  unas rejas invisibles. Tenía tatas ganas de conquistar el mundo de la mano de algún noble caballero, pero se dió cuenta que era del tipo de heroína a la que le contaban las monedas, los minutos, los sueños y que tal caballero no daba la talla para ser liberada de la esclavitud. Quedo presa en falsas ilusiones y después de muchas noches de insomnio decidió levantarse y sonreír. Ahora tenía el humo de los recuerdos mientras volvía a ver aquellos ojos de profundo misterio. Una mirada que no dice nada y lo unico que te dan ganas es de morir!


No hay comentarios:

Publicar un comentario