lunes, 1 de junio de 2015

Era tu amor

Se quedó sentada, mientras corrientes frías helaban sus huesos y la helada noche secaba su piel, humedecía sus pulmones y llenaba de lágrimas las calles tristes y enmohecidas de un verde fango.
Se quedó esperando una mirada, la niña del vestido rosa, de cabello largo y castaño... una mirada de su amor platónico. Pasa como si nada, pasa y la ignora por completo. Cuantos días más pasará aquel hombre sin verla a la pobre refugiada de la vida sin nada más. Mientras los meses pasan, la niña se pregunta si resistirá otra temporada. Él le ha dicho que estaría para ella siempre y ahora pasa de largo el señor de los ojos negros. De pronto se acurruca entre sus manos guarda un manojo de llaves, para entrar a casa pero la casa lleva meses vacía, aquel hombre ni la mira y el hambre y la sed parece relamer sus huesos. El hombre parece no reconocer la esencia de su vida en la niña de la mirada ahora perdida y el amor que le profesó algún día se ha perdido.

Él apostó demasiado a una mujer y se perdió en el tranvía de los recuerdos, ahora la niña apenas tiene diez años, pero mil vidas ha vivido, tirada en esa esquina. El sexo, la droga y la prostitución pasa a diario por su cuadra y las imágenes apenas se vigorizan en su alma cambian bruscamente en su mente. Mejor así!

Así no vería como su propio padre la abandonó preso de la ilusión del fantasma de su madre, ella no entra  a casa por miedo a los errores, prefiere el dolor de la indiferencia y el hielo en sus pulmones a pasar un minuto con el hombre que cuidándola descuido su existencia y ahora ya no existe más!
Así pasa otro día más el hombre pasa y al frente de su acera yace el cuerpo inerte y tieso, un bulto sin vida, de una pequeña que alguna vez fue su hija!

1 comentario:

  1. Me gusta tu manera de escribir, Cristal. Este texto, duro pero intenso y bonito. Te sigo! ;)

    ResponderEliminar