Gota a gota se han ido todas las moléculas de agua de mi ser, corrieron cristalinas y saladas por la comisura de mis ojos por tu partida de ayer, ya no me queda quizá mas que llorarte y espero me comprendas mi error queda conmigo como lección para vivir. Hoy conozco que no debo acercarme a alguien hasta morir, padezco de delirio es cierto y aún en las noches mi sueño se perturba con un fantasma de tu recuerdo. Puedo desangrarme por mis pecados que se resumen al amarte como te amo, pero agotada estaba de servirte para tus ratos. ¿Cuántas horas más se congelaran mis ojos en las madrugadas pensando que volverás y en verdad no dices nada? ¿Acaso la deshidratación no ha sido suficiente por tus palabras que hieren? ¿Muerdes la mano y huyes y yo aún te extraño?
Reconozco que mi mente se maquina desde siempre las fantasías bajo el dosel, que mi piel te extraña a raudales como las abejas a la miel, que es un zumbido constante y una vibración permanente recordarte como amante, como un niño inocente. Reconozco que mi mente se desglosa las traiciones perpetradas y se rebosa con las imaginarias en tus labios tatuadas, que la distancia me ato a los celos y que mi ignorancia fue vasta, pero de pensarte estoy agotada. ¿Hasta cuando mi remordimiento me hará casa en la conciencia, hasta cuando pereceré por una falsa inocencia?.
El estar agotada representa espacio y tiempo que se agota en dilatar mis ideas hacia tu fuente ya muerta de aquellos viejos luceros obscuros más que la noche negra. Agotada de pensar, de diluir las frases en el agua de mis ojos y en la fuente de las ideas, Parece que mis ojos no son tan ricos, porque ahora se me han secado, pero el corazón como la mente de amarte no se han cansado. Quizá esas lágrimas fueron amor porque reconozco en mi un poco menos de amarte y mucho de no pensarte. Agotada como estaba cuando te reclame con absurdas palabras, agotada estoy hoy y por eso mi vida se acaba, la vida que conocí mientras solo a ti te amaba. Perdona si al volver a verte ya sólo veo un fantasma, perdóname si aún te amo y me consume la rabia, pero no puedes ser mi amigo por más que mi vida en ello me desviva, por más que exista la causa. Pero también de pedir perdón estoy agotada, al espejo que creo que soy un ángel sin gracia.
Concluyo en mi pensar que no puedo abandonarme a mi suerte así como estoy agotada, descansaré en la fuente de mi alma, hasta que la vida que en ti me quede, deje de emanar por mi fuente, hasta que encuentre la calma porque de llenarme y vaciarme de ti... estoy agotada.
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