domingo, 4 de enero de 2015

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Hoy, como todos los días me reencuentro, toco mi piel, me miro los ojos, muerdo los labios y lamo mis dientes... Qué hay dentro de estos huesos Anchos? Dentro de mis músculos fuertes y mis carnes flácidas. Hubiera querido ser el centro del mundo en mi mundo... Debería serlo... Me siento confundida porque no se puede ser el centro de los demás, quiero hacer mi propio mundo sin depender del resto. Dicen que un alma buena es transparente, la mía es verdadera pero esta mancillada y asustada de tanto dolor que le han causado, mi alma para mí ha perdido belleza y empezado a creer que mi soledad es mi refugio que no quiero que nada me vea así como soy.
Es fácil decir haz lo que tu quieras y serás feliz, mis prejuicios me han atado y estoy confundida entre el bien y el mal, entre hacer cosas buenas o malas o buenas que parezcan malas y malas que parezcan buenas

¿Que alguien me diga en que punto las cosas se pierden? ¿En qué punto me perdí yo?
¿Puedo ser mi propio centro? ¿Es quizá una meta muy egoísta?
No puedo compartir mi no felicidad, pero a ratos ésta parece depender del resto... necesito ayuda y consejos...
No puedo ser la chica de tacos y dietas todo el día pero no quiero ser la que no se arregla... no quiero ser la antisocial religiosa, pero esa paz a veces es necesaria... me intriga la vida y su diversidad, no quiero ser la artista frustrada pero mi universidad me hunde con cosas que me parecen imposibles...

Por favor alguien quizá podría decirme algún consuelo...

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